La Ética de la Secretaria


Secretaria, como sabemos, viene de la palabra SECRETO.

Un SECRETO es algo que pocos conocen, algo que no se dice a todo el mundo, solamente reservado a unos cuantos; por lo tanto podemos decir que es un privilegio conocer un secreto, pero también una gran responsabilidad.

Conservar la Ética, para muchos es sólo un discurso, pues al momento de llevarlo a la práctica son miles de cuestionamientos los que pueden surgir para que un profesional deje a un lado su ética, lo cual realmente es una lástima.

En el caso de la secretarias, la ética es uno de los principales valores que debe cultivar, pues es la base de su trabajo; día con día pasa por nuestras manos información de la empresa, del jefe, de los proveedores, de los clientes; información que debemos saber cuidar y respetar porque si bien tenemos el privilegio de tener, igual no nos pertenece.

Además de la discreción, dentro de la ética secretarial deben primar el buen comportamiento, la responsabilidad, la cordialidad y el deseo de brindar un buen servicio, ser cordial. Nuestra misión es hacer a los demás la vida más fácil.

Las secretarias que son capaces de brindar un trato cordial han escuchado quejas como "Si pues señorita, en la otra oficina la señorita no me explico como era este trámite", o "hay señorita, usted si me escucha y hasta sabe mi nombre, la otra me dijo solamente deme su ticket", lo cual nos hace saber lo importante también que es saber escuchar a las personas y ponernos en su lugar, tratar a los demás como esperamos ser tratados, empatía.

Ser secretaria es tener un cargo de confianza, que más allá de formarse en Institutos o Universidades en la parte técnica, se forma de una red de valores adquiridos en casa y en la sociedad y como tal no sólo deben ser mostrados en nuestro trabajo sino en nuestro estilo de vida, debe ser un traje de actitud.